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 Foto: Archivo Pastoral Materno Infantil – República Dominicana

La visita domiciliaria

Líder, la visita domiciliaria, es el momento en que usted estará más cerca de las familias acompañadas y podrá:

  • valorar lo que las familias hacen bien para cuidar a sus hijos;
  • conversar sobre el embarazo; 
  • conversar sobre los cuidados y la educación de los niños;
  • alertar sobre las señales de peligro para la salud de la embarazada y del niño; 
  • identificar situaciones desfavorables para el desarrollo del niño;
  • percibir los posibles problemas y dificultades que afrontan;
  • buscar juntos la forma de resolver estos problemas.

En cada visita, usted y la familia se hacen más amigos. La familia se sentirá más segura para hablar sobre sus alegrías y dificultades, pues siente que usted es discreto y no comenta con otras familias sobre los problemas particulares de cada uno.

Durante la primera visita a una familia con una embarazada o niños, usted se debe presentar, explicar cómo es el trabajo de la Pastoral de la Niñez y preguntar si aceptan ser acompañados. En las visitas siguientes, la familia va conociendo mejor su trabajo, y usted también conoce lo que la familia hace para cuidar a la embarazada y al niño.

En estas visitas, es necesario escuchar lo que las personas de la familia tienen que decir, e intentar ayudar según sus necesidades, siempre respetando lo que piensan y creen. De este modo, usted, líder, se transforma en un compañero que camina junto a ellos, que siempre está cerca, para dar apoyo y orientación.

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Foto: Eli Pio

Con el apoyo de este Manual, usted puede reforzar cuidados y actitudes de la familia y de la embarazada que favorezcan la creación de un ambiente favorable al desarrollo el niño y de un buen embarazo.

Para ayudar a las familias en los cuidados a la embarazada y los niños, a veces basta una sencilla orientación. En otras situaciones puede ser necesario, además de esto, pedir la ayuda de otras personas de la Pastoral de la Niñez, de la Iglesia o de los servicios públicos, como por ejemplo: los de salud, educación, asistencia social.

Cuando usted no sabe responder a alguna pregunta, no se preocupe, pues nadie lo sabe todo. Diga a la familia que se va a informar y que va a traer la respuesta al próximo encuentro.

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Foto: UNICEF/Guatemala2007/J.RolandoChewKlée

Es necesario ser cuidadoso al hablar sobre las situaciones delicadas, para no hacer daño a la familia ni al niño. Los 10 Mandamientos para lograr la Paz en la Familia, herramienta que será estudiada más adelante, también pueden ayudar en estas conversaciones.

Es bueno decidir con las familias el mejor horario para las visitas, para no interrumpir los quehaceres de la casa. Durante las visitas, invite a las familias a participar del Día de la Celebración de la Vida. Recuerde informar el día, hora y lugar de la celebración, y muestre qué importante es la presencia de los niños y de sus padres en este día.

Líder, siempre que realice sus visitas lleve este Manual, el Cuaderno del Líder y otras herramientas de trabajo de la Pastoral de la Niñez

“Porque esta ayuda es como un servicio sagrado, que no sólo sirve para remediar las necesidades de los hermanos creyentes, sino que también suscita en muchos la acción de gracias a Dios”. 2 Corintios 9,12