Índice del artículo

La paz comienza en casa

Foto: UNICEF/Guatemala2007/J.RolandoChewKlée

Foto: Archivo Pastoral del Niño y de la Niña – Bolivia

Jesús estaba al lado de los pequeños, de los excluidos, y siempre los defendía. Estaba en contra de aquellos que escandalizaban a los niños. Él acogía y bendecía a los niños, los abrazaba y pedía: “Dejen que los niños se me acerquen; no se lo impidan, porque de los que son como ellos es el reino de Dios...” (Marcos 10,13-16).

Jesús también pedía a sus discípulos que se hicieran como niños para entrar en el reino de los cielos. Veía a los niños como ejemplo para los adultos. “El que acoge a un niño como éste en mi nombre, a mí me acoge; y el que me acoge a mí, no es a mí a quien acoge, sino al que me ha enviado” (Marcos 9, 37). Él reconocía que los pequeños entendían del Reino más que los doctores, porque están abiertos a acoger al otro y a aprender siempre más.

Cuando se trata al niño con amor y respeto, ve buenos ejemplos en casa y en la comunidad, el niño desarrolla actitudes y valores importantes para una convivencia verdadera con las otras personas, como la solidaridad, la amabilidad, el respeto y la responsabilidad.

Foto: UNICEF/Guatemala2007/J.RolandoChewKlée

Para ayudar a las familias a educar a sus hijos para la paz, además del Manual del Líder, los líderes de la Pastoral de la Niñez cuentan con un material llamado “10 Mandamientos para lograr la Paz en la Familia”. Este material está impreso en la parte de atrás de la portada de este Manual y trae reflexiones importantes sobre cómo los padres y familiares pueden actuar para crear un ambiente de amor y de paz a su alrededor. Líder, ese folleto se debe entregar y leer con cada familia acompañada.

“Padres, ustedes no exasperen a sus hijos, críenlos educándolos y corrigiéndolos tal como lo haría el Señor.” Efesios 6,4