Problemas comunes durante el amamantamiento

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Foto: Unicef

Algunas madres pueden tener dificultades para amamantar. Cuando esto sucede, es necesario orientar y darles más apoyo.

La congestión de los senos (seno empedrado) puede aparecer en dos situaciones: cuando la madre produce más leche de la que el bebé necesita o cuando el bebé no mama lo necesario para vaciar la mama.

Esto puede ocurrir hasta varios días después del parto. Cuando el seno está empedrado, las mamas están duras y llenas. La leche se acumula y se espesa. Esto dificulta su salida y se pueden formar pequeños bultos.

Con las mamas llenas, el bebé no consigue agarrarse al pecho correctamente, causando dolor a la madre e irritación al bebé. Por esa razón es importante que la madre aprenda a sacar la leche de sus mamas.

Líder, para prevenir la congestión de los senos, recomiende a la madre:

• Comenzar a amamantar lo más pronto posible;

• Amamantar al bebé siempre que él lo pida, vaciando los senos lo máximo posible, primero uno y después el otro;

• Amamantar con el bebé agarrado al pecho correctamente;

• No darle otros alimentos o líquidos al bebé antes de los seis meses;

• Usar siempre sostén (corpiño).

En caso de que aparezca la congestión de los senos, puede ayudar a la madre a sacar la leche materna por medio de la extracción de la leche materna (consulte la página 163 de este Manual).

Líder, si la madre está nerviosa, busque una manera de calmarla para ayudar a que la leche baje.

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Foto: Unicef

Grieta en los pezones

Las grietas en los pezones son la causa más común de dolor al amamantar. Estas grietas se producen por una mala postura del bebé colocado en el brazo y porque no se agarra al pecho correctamente.

Para prevenir las grietas, la madre debe:

 

• Asegurarse que el bebé se agarra al pecho correctamente;

• Untar leche sobre el pezón después de dar de mamar y dejar secar bien antes de vestirse;

• No usar ningún producto en los senos;

• No dejar telas mojadas junto al seno;

• No usar protector de pezones;

• Antes de amamantar, si la mama está muy llena, sacar leche.

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Foto: M. F. Hill/ Unicef

Si la madre tiene los pezones agrietados, además de los cuidados anteriores, es necesario:

• Colocar al bebé para mamar tan pronto como da señales de tener hambre, para que no succione con fuerza excesiva;

• Darse masajes en la mama antes de ser ofrecida al bebé, para facilitar la salida de la leche;

• Ofrecer primero al bebé el pecho menos lastimado;

• Variar la posición de amamantamiento, tal como aparece en las fotos;

• Mantener el seno siempre seco;

• Si es posible, exponer los senos al sol hasta 15 minutos por día, al inicio de la mañana o al final de la tarde.

Mastitis

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Foto: Unicef

La mastitis es una inflamación de la mama, que se puede transformar o no en infección. Es el resultado de la congestión de los senos o de las grietas. Cuando la mujer tiene mastitis, la parte afectada de la mama se pone dolorida, enrojecida y caliente. Cuando hay infección, la madre puede tener malestar, fiebre alta (más de 38ºC) y escalofríos.

Como el origen de la mastitis es la congestión de los senos o las grietas, los principales cuidados son:

• Amamantar con el bebé agarrado al pecho correctamente, y dejar al bebé mamar siempre que quiera;

• Si el bebé no vacía la mama, completar la retirada de la leche por medio de la extracción manual de la leche.

Cuando la madre tiene mastitis, es necesario que vaya al médico para ser orientada al tratamiento correcto. Si tarda o se retrasa en empezar el tratamiento, se puede formar una herida con pus, haciendo mucho más complicado el tratamiento.