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Cómo el bebé puede aprender y desarrollarse

Foto: Eli Pio

¿Los padres o la persona que cuida siempre al bebé, le ofrecen oportunidad para que se relacione con otras personas?

Los cuidados, el amor y la atención de la madre y el padre hacen que el bebé pueda reconocerlos bien y sentirse seguro con ellos. Así, con la ayuda de los padres, el bebé puede aprender a confiar y a relacionarse con otras personas de la familia y con amigos próximos. Pero es necesario ir despacio, respetando el recelo que algunos bebés sienten de las otras personas que no forman parte de su día a día.

Al bebé le gusta mucho jugar a encontrar el rostro de las personas o de cualquier cosa que se esconda delante de él. Con esto, aprende que las personas y las cosas existen, aunque no las está viendo. Así, él aprende a convivir en ausencia de la madre, del padre y de otras personas importantes para él.

Foto: J. R. Ripper

¿Las personas de la familia animan al bebé a jugar con los objetos?

Al bebé le sigue gustando tener siempre a alguien cerca. Para que el bebé sienta interés por los objetos, necesita ayuda de las personas. Esta ayuda consiste en que la persona también demuestra interés por los objetos que ofrece al bebé. Jugando con los objetos, el bebé pide menos la presencia de los adultos, y también aprende otras cosas.

Así, aumenta la curiosidad del bebé, que comienza a moverse y agarrar todo lo que tiene cerca. Usa sus manitas cada vez mejor – aprende a agarrar cosas pequeñas entre los dedos pulgar e índice. Él, agarra, muerde, aplasta, rasga, tira y golpea las cosas, experimentando y aprendiendo cómo son.

Siempre que el bebé quiere agarrar las cosas que pertenecen a un adulto y que son peligrosas, o quiere hacer algo que no puede, los padres deben distraerlo y llevarlo a otro lugar. El bebé todavía no entiende muchas explicaciones y está comenzando a entender lo que significa la palabra “No”. Si el bebé insiste, se le debe retirar, apartar con firmeza, distraerlo, pero nunca se le debe pegar, golpear.

Foto: J. R. Ripper

¿El bebé agarra objetos y juega con ellos golpeando, tirando, rasgando?

Jugando con los objetos, el bebé aprende que cuando hace una cosa ocurre otra. Por ejemplo: golpea una olla con la cuchara y hace ruido, aprieta el botón de la radio y se oye música. Como él ya sabe agarrar y soltar, le gusta jugar agarrando las cosas y tirándolas al suelo (piso), para ver cómo caen. Así, aprende que un objeto cae más rápido, otro más lentamente; unos hacen ruido, otros no. A veces, se necesita paciencia para devolver al bebé lo que ha tirado al suelo.

Atención La familia necesita guardar en un lugar seguro botones, clavos, alfileres y semillas, porque a partir de esta edad el bebé ya consigue agarrar objetos pequeños y colocarlos en la boca, nariz y oído. Un bebé con mal olor o secreción en la nariz o en el oído puede haber metido alguna cosa dentro de ellos. Es necesario llevarlo al Servicio de Salud, porque intentar sacarlo en casa puede empeorar la situación.

Foto: Archivo Pastoral de la Primera Infancia – Colombia

¿Las personas de la familia se comunican con el bebé de diversas maneras, usando sonidos, gestos, palabras?

El bebé comienza a entender lo que le dicen todos los días, por ejemplo: “Ven aquí”, “Di adiós”. Primero entiende lo que las personas hablan, después aprende a hablar.

El bebé presta atención a las conversaciones de otras personas e intenta imitar lo que ellos dicen. Es bueno que las personas hablen con el bebé y hagan sonidos como: “ma-má”, “pa-pá” y esperen a que él los repita. La familia también puede hacer varios juegos con sonidos, como imitar el ruido de los animales, de coches, de aviones. Al jugar con el bebé a aplaudir (dar palmadas), decir adiós, hacer gestos, por ejemplo, los padres están enseñando al bebé otras formas de comunicarse.

Cuando las personas usan varias formas de comunicación, permiten que el bebé refuerce lazos y también se comunique con ellas, aunque el bebé presentara algún problema sensorial, por ejemplo, en la audición.

El bebé necesita estar en el suelo para intentar moverse por cuenta propia.

Foto: J. R. Ripper

Él intenta alcanzar todo lo que le colocan cerca: unos bebés van a rodar, otros se van a arrastrar y otros van a gatear para alcanzar las cosas. Los padres tienen que preocuparse de que los lugares en que el bebé está, sean lugares seguros, porque el bebé todavía no ha aprendido que no puede tocar ciertas cosas o ir a ciertos lugares.

Atención Los enchufes eléctricos, escaleras, el cable de la plancha son objetos peligrosos porque el bebé puede alcanzarlos. Es necesario también guardar los productos de limpieza y medicamentos en un lugar cerrado y que el bebé no pueda alcanzar. Si el bebé toma un producto de limpieza o un medicamento, se le debe llevar, con urgencia, al Servicio de Salud.

A esta edad, además de una buena noche de sueño, los bebés todavía necesitan dormir de día. Los padres necesitan descubrir la forma de tranquilizar a su bebé y la que a él le gusta más para volverse a dormir, y procurar repetirla siempre del mismo modo. La repetición es una de las maneras para que el bebé aprenda y la rutina también ayuda a darle seguridad.

“Hazme sentir tu amor cada mañana, que yo confío en ti; indícame el camino que he de seguir pues me dirijo a ti.” Salmo 143,8 J. R. Ripper 192